"Terra Incognita", de Julio Ramón Ribeyro

"Terra Incognita", de Julio Ramón Ribeyro
El doctor Alvaro Peñaflor interrumpió la lectura del libro de Platón que tenía entre las manos y quedó contemplando por los ventanales de su biblioteca las luces de la ciudad de Lima que se extendían desde La Punta hasta el Morro Solar. Era un anochecer invernal inhabitualmente despejado. Podía distinguir avisos luminosos parpadeando en altos edificios y detrás la línea oscura del mar y el perfil de la Isla de San Lorenzo. Cuando quiso reanudar su lectura notó que estaba distraído, que desde esa galaxia extendida a sus pies una voz lo llamaba. Habituado a los análisis finos escrutó nuevamente por la ventana y se escrutó a sí mismo y terminó por descubrir que la voz no estaba fuera sino dentro de él. Y esa voz le decía: sal, conoce tu ciudad, vive. Ya días antes esa voz había intentado hacerse presente, pero la había sofocado. Su mujer y sus dos hijas habían partido hacia México y Estados Unidos en una tour económica, hacía dos semanas, y desde entonces, por primera vez desde que se casó…