«Interior ‘L’» de Julio Ramón Ribeyro

«Interior ‘L’» de Julio Ramón Ribeyro
El colchonero con su larga pértiga de membrillo sobre el hombro y el rostro recubierto de polvo y de pelusas atravesó el corredor de la casa de vecindad, limpiándose el sudor con el dorso de la mano. —¡Paulina, el té! —exclamó al entrar a su habitación dirigiéndose a una muchacha que, inclinada sobre un cajón, escribía en un cuaderno. Luego se desplomó en su catre. Se hallaba extenuado. Toda la mañana estuvo sacudiendo con la vara un cerro de lana sucia para rehacer los colchones de la familia Enríquez. A mediodía, en la chingana de la esquina, comió su cebiche y su plato de frejoles y prosiguió por la tarde su tarea. Nunca, como ese día, se había agotado tanto. Antes del atardecer suspendió su trabajo y emprendió el regreso a su casa, vagamente preocupado y descontento, pensando casi con necesidad en su catre destartalado y en su taza de té. —Acá lo tienes —dijo su hija, alcanzándole un pequeño jarro de metal—. Está bien caliente. —Y regresó al cajón donde prosiguió su escritura. El col…