"Warma Kuyay" de José María Arguedas
Warma kuyay (Amor de niño) Noche de luna en la quebrada de Viseca. Pobre palomita, por dónde has venido, buscando la arena por Dios, por los cielos. —¡Justina! ¡Ay, Justinita! En un terso lago canta la gaviota, memoria me deja de gratos recuerdos. —¡Justinay, te pareces a las torcazas de Sausiyok’! —¡Déjame, niño, anda donde tus señoritas! —¿Y el Kutu? ¡Al Kutu le quieres, su cara de sapo te gusta! —¡Déjame, niño Ernesto! Feo, pero soy buen laceador de vaquillas y hago temblar a los novillos de cada zurriago. Por eso Justina me quiere. La cholita se rió, mirando al Kutu; sus ojos chispeaban como dos luceros. —¡Ay, Justinacha! —¡Sonso, niño, sonso! —habló Gregoria, la cocinera. Celedonia, Pedrucha, Manuela, Anitacha… soltaron la risa; gritaron a carcajadas. —¡Sonso, niño! Se agarraron de las manos y empezaron a bailar en ronda, con la musiquita de Julio el charanguero. Se volteaban a ratos, para mirarme, y reían. Yo me quedé f…