La cara íntima de Julio Ramón Ribeyro Por: Juan Carlos Fangacio Arakaki Bien podría la obra de Julio Ramón Ribeyro abrirse y cerrarse con un colección monumental como “La palabra del mudo”, que lo encumbra –según un consenso más o menos unánime– como nuestro cuentista mayor. Y, sin embargo, ocurre con él lo mismo que con los más grandes autores: de pronto empieza a surgir una fascinación por el escritor como persona que excede a aquella dedicada a su literatura. No es un interés gratuito, ciertamente. El propio Ribeyro –quien este sábado habría cumplido 90 años– se encargó de dejar trazos de su vida personal en una obra vasta y más bien indefinible. Y el interés por esa veta de su obra es cada vez mayor. El escritor Félix Terrones acaba de publicar, en coautoría con Luis Hernán Castañeda y Paul Baudry, el libro “Cuadernos de Obrajillo” (Peisa), en donde los tres autores peruanos abordan en diferentes registros las vidas y obras de Ribeyro y José María Arguedas. Terrones apunta que si bien el núcleo duro del trabajo del ‘Fla…